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6.4.07

Europeizarse o Americanizarse, esa es la cuestión.

Europeizarse o Americanizarse

Según consta en todos los análisis que han aparecido en diversos medios de comunicación, “Europeizarse” o “Americanizarse” son las dos únicas tendencias que se avizoran ante el advenimiento de la Televisión Digital Terrestre y la inminente elección de la norma que regirá el traspaso tecnológico que vivirá la nación y el mundo entero durante los próximos doce años.

Lástima, porque la norma Japonesa, a pesar de ser mediaticamente un misterio, (Los Japoneses exacerban esta situación al reservarse información importante acerca de los códigos), es sin duda la más democrática al potenciar los canales de retorno de la información y al permitir la emisión de una señal gratuita de Televisión Digital Terrestre (TVD T) a todos los teléfonos celulares. Es decir permite la aparición de un canal Ciudadano de Comunicación Política, Social, Cultural y Artística, de alto impacto, inmediato y permanente, de elevado nivel tecnológico y muy acorde a la idiosincrasia ciudadana, no olvidemos que en nuestro país habemos más teléfonos móviles que personas. Es verdad que la norma Europea permite lo mismo, pero hay que pagar, es más para un resumen de goles o finales de telenovelas, no para comunicar. La adopción de la norma Japonesa significaría romper con la brecha digital a diez años máximo, pues además algunos estudios que he podido leer indican que muta en sentido de incentivar la inclusión de algunas herramientas de la internet, como la intercomunicación entre los telespectadores. Eso la convierte sin duda en la norma más futurista de todas y como requiere de equipos demasiado caros para la realidad de la Nación está descartada de plano por todos los estudios, lástima. Ojalá dentro de este mes de “statu quo” que nos dió la llegada del nuevo Ministro a Transportes y Telecomunicaciones llegaran los Japoneses y nos ofrecieran lo mismo que a los Brasileños. Dinero en tecnología, capacitaciones, generación de chips propios y vaya a saber uno que otra cosa más.

El problema se nos presenta al tener que escoger entre las restantes, hay que escoger la menos mala, y como vivimos en el tercer mundo tenemos que pensar en la más barata también, es la realidad. Y luego podemos ponernos a pensar sobre cómo queremos que sea nuestra nueva televisión de la era digital, una verdadera lástima. Otra cosa más que no podemos hacer es esperar a los Chinos que están incursionando en una norma propia. Tenemos que ponernos de acuerdo este año, ya se avizoran las elecciones y las cosas se ponen más lentas, todos lo sabemos.
La verdad es que estamos expectantes ante proceder del Gobierno que hasta el momento ha sido de extrema cautela, según entiendo se han prorrogado los plazos estipulados pues están traspasando a las nuevas autoridades el conocimiento acumulado por la Subsecretaria, que se sumaría al conocimiento del nuevo Ministro quien no es para nada un advenedizo en materias de la televisión. La Subsecretaria lleva mucho tiempo estudiando las normas y cómo se comportan en Chile; desde hace varias semanas a la fecha de hoy viernes 6 de abril del 2007 que se emiten señales en las tres normas y éstas se han podido captar según entiendo hasta puente alto. Todos estos estudios se realizan a petición del Sub Secretario de Telecomunicaciones Pablo Bello, quien además generó durante los últimos meses del año 2006 algunas instancias de conversación sobre la TVD a la que asistieron todos los que tenían voz hasta ese momento, es decir ANATEL, FUCATEL y CANALES REGIONALES.

Estamos Ad Portas de la elección, puede ser a lo más en un mes, puede que sea antes. La elección de la norma que regirá nuestra transición del país análogo que somos al país digital que queremos ser sólo va a delinear el camino, pero no es el fin, la meta en sí misma; quiero decir que sea cual sea la norma que adoptemos es sólo el comienzo del camino, ese camino demora en recorrerse al menos doce años y depende de muchos otros factores más importantes quizá, algunos que ni siquiera logramos vislumbrar aún, si en definitiva el cambio tecnológico va a hacernos bien o va a hacernos mal como Nación, o dicho de otro modo, si la Nación va a lograr tomar esta transmutación y convertirla en una situación positiva, pues nos están dando la posibilidad única de mejorar substantivamente los errores éticos y estéticos en los que la televisión de la actualidad generalmente incurre. En definitiva no depende de cómo hagamos las cosas ahora, depende de cómo lo hagamos durante los próximos diez años el cómo va a ser la televisión en el futuro en Chile. Tratando de ser lo más claro posible voy a usar una alegoría muy simple, ellos nos van a vender los teléfonos para que nosotros conversemos entre nosotros lo que nosotros queramos conversar. FAVOR TÉNGASE EN CUENTA QUE ELLOS SÓLO NOS VENDEN LA TECNOLOGÍA NOSOTROS UTILIZAMOS NUESTRO ESPACIO RADIOELELECTRICO DE LA MANERA QUE MEJOR NOS PLAZCA.

Entonces vengo a refutar mi tesis inicial, ni Europeizarse, ni Americanizarse, CHILENIZARSE y PROMOVER todas las regulaciones necesarias para que nuestra diversidad se vea representada en nuestra televisión, estipular obligatoriedad de multiplexar las emisiones de televisión.

Si, mediante las atribuciones que la nueva ley otorgue delinear claramente los “modelos de negocio” de los operadores nuevos y de los antiguos, dictaminando y definiendo claramente la especificidad de contenidos en cuotas mínimas obligatorias a emitir de mensajes de carácter cultural, político, educacional, artístico y recreacional, y otorgar rango de obligaciones contractuales sobre las cuotas de tales contenidos para la emisión de las señales en el ancho de banda asignado.

Y si me permiten voy a citar a TV TABÚ la carta, documento comunitario del año 1999,

Queremos una televisión que contribuya al perfeccionamiento de la democracia, a la educación y formación, ética y estética de nuestros niños, hombres y mujeres, y en donde todo tenga un lugar, pero con un espectador activo, informado y con discernimiento. Objetivo que sólo se cumple con voluntad política y educación mediática, vale decir, con reiteración programada de la diversidad de temas, lenguajes y formatos, en la programación, y en donde las variedades no consigan reemplazar ala pluralidad.

Queremos que la televisión comunitaria florezca a lo largo de nuestro país, dando cabida a las manifestaciones y a las culturas locales en el sistema de televisión, constituyendo una red alternativa de producción, que manifieste a la sociedad toda.